El año pasado quedamos que yo iba a compartir con Uds. un trabajo que presente en Trilce sobre perspectiva de género y neutralidad analítica. Aquí retomo eso e incluyo un caso que alguna vez comente con Uds, lo despliego y le agrego otras viñetas a fin de bajar estas discusiones polito-filosófico- analíticas, al trabajo concreto en la escucha.
Preguntas que
ya me hicieron llegar: 1) Cambios fuertes hubo siempre. ¿Porque la perspectiva
de género es más importante que otros cambios de perspectiva? 2) Y ¿en que nos
incide la perspectiva de género en nuestra practica? A estas preguntas
agregare otras de mi propio recorrido
para que sean tomadas por quien guste durante el año.
Hablar de perspectiva de género supone hablar de un cambio de perspectiva
en relación a una política que
incluye los cuerpos sexuados y los repartos de poderes al respecto. No
se refiere solo a las mujeres, si a la
sociedad toda aunque el resultado más violento lo carguen las mujeres.
Este cambio
de perspectiva Incluye también la crítica que se le hizo al psicoanálisis como
teoría que explica y define a esa sexuacion. Es una crítica concreta que toma
cptos y puntos específicos de nuestro corpus. Yo no las considere pavadas ni
solamente cosas “mal entendidas” en Lacan. Algunas de ellas podemos conversar
hoy. Por ej. la idea que circulo de que todo homosexual es perverso por definición
apoyada en Freud y en el Lacan del seminario 5 (que además hizo que algunos
analistas de esa elección sexual tuvieran que esconderse)
Emilie Dio
Bleichman (2002) se pregunta si los analistas aplican una mirada deconstructiva
en el psicoanálisis. En ciencias sociales y humanas la posibilidad de
acercamiento a la verdad no es establece solo por comprobación y replica sino
por confluencias e interpretaciones similares. Puentes los llamaría yo. Entre
disciplinas y pensadores.
Ahora bien
definir la perspectiva de género como una política desliza a la pregunta de cuánto
y en que nos importa a los analistas, o
como incide y se entrelaza la praxis
psicoanalítica con la política, con el modo de la polis, con sus costumbres, su
moral y su ética.
Esta cuestión,
discutida ya desde la escisión de Plataforma y Documento, tengo noticias que se discute en varias escuelas analíticas hoy
nuevamente. Digámoslo así: Hay un psicoanálisis que quiere plantear fronteras
definidas con lo político.
Personalmente
renuncio a armar esos dominios. Me parece mucho más interesante describir los puentes por donde circulan de ida y de
vuelta las cuestiones de influencia reciproca y en qué consisten.
Reitter dice
en su libro” Edipo Gay” que hay una dimensión política de la sexualidad y que
al contrario habría que poder pensar al revés, cuales los efectos
teóricos y clínicos de esa omisión. Esto ya formo parte de la antigua discusión entre estructura e historia también.
En lo personal no creo posible esas divisiones. Creo que lo simbólico, el Otro,
incluye lo que sucede en lo social actual. No solo lo que pasó en la historia personal, sino como ese fantasma,
esa historia ancla en la escena actual. Espero que en el caso se pueda ver
esta incidencia. Y para decirlo bien en términos de nuestro campo ¡la política Incide
ni más ni menos en las formas que toma el deseo! La consigna feminista al
respecto seria “Todo lo personal, es
político.”
Entre esas
críticas, esas puestas en cuestión esta primordialmente la Diferencia Sexual. Sabemos que Freud hablo de la Diferencia
sexual anatómica como determinante de los destinos de la sexuacion para cada
cual. Las consecuencias psíquicas de las diferencias sexuales anatómicas.
Anatomía es destino. ¿Es lo mismo hablar de Diferencia sexual que de diferencia
sexual anatómica? Si la sexualidad no se apoya en las diferencias
anatómicas, ¿donde asienta las
diferencias o particularidades? ¿En lados lógicos, habitados por cualquier
anatomía, y en universales” para todo” o “no todo” vinculados
al falo como propuso Lacan? Y eso ¿alcanza, fue suficiente? Si lo hubiera sido,
¿porque aparen desde otras disciplinas las críticas a esos aspectos de la teoría
analítica?
Y sigo con
las preguntas ¿Por qué nos importa discutir todo esto? Importa porque los
conceptos guían nuestra clínica.” Y si acordamos por ej. que para el
psicoanálisis el cuerpo biológico no determina la identidad sexual p ¿Cuál
sería la razón para patologizar algunas
de dichas identidades? ¿De qué hablamos en psicoanálisis cuando decimos
identidad? Si Lo único idéntico a sí
mismo es lo real…” (Cita del artículo de Graciela Graham en nuestro libro) Esta
aclaración viene a cuento de que Lacan en la presentación de enfermos afirma
que todo trans es psicótico, cosa sostenida aun en varios escritos de varias
escuelas.
Y, pregunta para compartir, ¿cómo pensamos psicopatológicamente
que alguien sea bisexual? ¿Cómo alguien que rechaza o repudia decidir?
Un joven de
treintis cuenta un resumen de su historia erótica. Se crio en un pueblo del
interior donde todos se conocen. Tuvo una novia y luego se sintió atraído por
los varones. Le pareció imposible tener esa elección homosexual allí, y se vino
a vivir a Buenos Aires. Luego de varias experiencias sexuales con chicos, (sin penetración), empieza sentirse enamorado
de una joven. Mariposas en la panza al verla. Pero se dice a si mismo que eso
no puede ser. Que él era gay…
Como el deseo insiste, finalmente estuvo con ella. Allí perdió la virginidad en
cuanto a la penetración. “Yo reprimía mi
heterosexualidad” dijo “porque yo pensaba que había que elegir una forma “o sos
hetero o sos gay todos eligen una”. Podemos ver la incidencia de lo social en
su intento de acomodar sus conductas a lo que estaba establecido. Y su angustia. En la actualidad el se dice bisexual y eso ya
no lo inquieta. Descubrió que hay muchas
otras personas así. Esta en páginas de citas gays, que son bastante “objetales”
y además sale con chicas.
Fue desde la teoría crítica de los Gender Studies
que se señalo este aspecto patologizante del psicoanálisis al que
consideraron obsoleto y a los analistas como formando parte del control y la sanción social. A mi entender estas críticas
cambiaron para bien algunos modos de concebir algunos conceptos. El trabajo no
está terminado. Por todo esto para mi es necesario que este en la agenda de los
analistas. Por suerte lo está cada vez más.
Desde
esta perspectiva se critica por ejemplo una versión donde el complejo de Edipo no da como producto un ser sexuado sino que es una plataforma donde los analistas se apoyan para
normalizar es decir “binarizar” a sus analizantes. La explicación la leemos en el libro de Jorge Reitter “Edipo
Gay”, cap. “Edipo Reloaded” nos explica cómo es que la cuestión del Edipo esta teorizada binariamente. Hay un
Edipo del niño y otro de la niña y cada tendrá su recorrido apoyado en su anatomía. . Cito “En la habitual narrativa
edipica se habla del complejo de Edipo “del niño” y “de la niña”, poniendo
entonces al principio lo que se suponía que se iba a encontrar al final: los
sujetos sexuados. En el inicio de esta narrativa definimos por la anatomía, y
en el final por el deseo. Y se considera
un final feliz aquel en que coinciden la anatomía con lo que se supone que se
espera normalmente de ese cuerpo.”
Se parte de un
papa y una mama y de una niña cis (del latín “del lado de” De este lado. Se
refiere a estar del lado de la clasificación que se le da al cuerpo biológico)
o un varoncito cis. Si el recorrido es
feliz y completo sale un heterosexual. Si es incompleto, fallido sale por ej.
Un homosexual que se quedo en la mitad del Edipo y no completo su proceso etc. Esa
es una parte que fue y es criticada y creo que con razones. Sería algo así como
que se pone al inicio lo que debe ir al final. Si la anatomía marca mujer, hay
un recorrido esperable. Y no está pensado que a posteriori del recorrido que
haya habido se define lo que resultara. Eso es lo hace normativo.
Si seguimos
esta lógica bien podemos decir por ej. que la envidia fálica sucede en alguien cuyo
cuerpo es de varón. Es decir que no se define por la anatomía.
Dice Le
Gaufey en un artículo “El género como replica obligada a la no relación sexual”
que el sujeto no tiene genero. No es receptáculo de identidades. No es idéntico
a sí mismo. Es el yo quien porta. Hablar de género es hablar de binarismo.
Viñeta 2 un joven viene a análisis por varias
cuestiones. Diría que la principal era su dificultad para lidiar con los temas
laborales y sus compañeros. Trabaja para una empresa gigante que hace vacunas.
El es biotecnologo. Es muy bonito y tiene mucho levante. Es gay y no lo dijo en
su empresa. Solo algunos. El es pasivo en la cama siempre. Hablando de su
sexualidad dice: “El patriarcado nos arrastra a todes. Ser activo está sobrevalorado.
Nos llaman pasivos de mierda. Por suerte
yo tengo al Pipi, que es su pareja desde hace años, al que le puedo decir mis
fantasías sin temor por ej. préñame todo. Cuando me acaba adentro”
Respecto del tema de la diferencia, nosotros,
aquí, durante este año, podemos tomar el
tema de la diferencia en su aspecto relativo al sentido común, como opuesto a
similitud o a igualdad, (hay trabajo muy interesantes sobre este tema en la
biblioteca del Inadi Diego Tatian cuaderno 3 “La pesadilla de lo igual”) o en
este sesgo que menciono, como concepto analítico y discutirlo desde allí. Eso lo decide cada uno que
presenta.
Un poco más
sobre la Perspectiva de Género. Perspectiva de Género es el nombre de una
política de estado. Para hacer un breve historial Naciones Unidas proclamo un
Decenio para la mujer 1976-1985 para promover la equidad de género y la
disminución de la discriminación hacia las mujeres.
Aquí el 10 de
enero 2019 se sanciona la ley Micaela
que supone una capacitación obligatoria en género y violencia de género para
todas las personas que se desempeñan en la función pública. Es una
herramienta para trasversalizar la perspectiva de género. Es una
herramienta que permite reflexionar sobre la propia institucionalidad del
estado. Es parte de la agenda pública ya. Permite ver cómo operan las
representaciones sociales, prejuicios y estereotipos en cada contexto social.
Esto se articulo en leyes. Genero como construcción socio cultural que asigna a
las personas ciertas características y roles, repartos de poderes, basados en
su anatomía.
Por esto
definimos época en el prologo de nuestro libro,” como la escena colectiva donde
se monta el fantasma de cada cual. La
singularidades humanas se constituyen en el entrecruzamiento de universales
necesarios y relaciones particulares que inciden en esa singularidad que es con
la que específicamente trabajamos.” La época participa en la producción de
subjetividad.
Hay 8 leyes
directamente vinculadas a la perspectiva de género las voy a enumerar.
1.
1947 Ley de voto femenino.
Presidencia de Perón. Se vota por primera vez en 1951.Evita crea el Partido
Peronista femenino.
2.
Ley de cupo social Sindical supone el
30% de participación femenina
3.
Resolución 34-2020 el 50% de los
directorios de empresas deben estar formados por mujeres
4.
2006 ESI Todos los niños tiene
derecho a recibir educación sexual infantil que incluye la perspectiva de
género. Gobierno de Néstor
5.
2009 Ley de protección integral. Para
prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra las mujeres
6.
2010 Ley de Matrimonio Igualitario.
Previo ley de unión civil
7.
2012 Ley de identidad de género.
Derecho a decidir en tu documento tu identidad sexual según tu autopercepción
8.
2013 Ley de fertilización asistida.
Obliga a las obras sociales a cubrir esas técnicas las TRA las permite y las
legitima. Donación de esperma/óvulos etc.
9. 2019 Ley Micaela y Ley de acoso sexual y acoso callejero.
10. 2020 Ley del Aborto.
Dentro
del mundo jurídico hay grandes cambios. El derecho filial está centrado en el
binarismo. Se discute la pluriparentalidad actualmente
¿En
que nos importan las leyes jurídicas a los analistas? Me refiero a como pensar
ese entramado con la ley dentro del campo analítico (la ley del incesto, la ley
del padre) Me parece una gran cuestión esa. Con Rogelio conversábamos sobre este tema, que
además supone la diferencia o no entre
la ley moral y las leyes jurídicas. Isidoro en su seminario Critica de la razón
Inconsciente, del año pasado dijo que en definitiva el imperativo Kantiano insta a
“no destruir la estructura de la ley”. Lacan, tanto en Televisión como en Kant con
Sade muestra los puntos kantianos de su teoría y sigue Isidoro, manifiestamente el psicoanálisis se inscribe
en ese imperativo, en “no destruir la estructura de la ley”. {Siglo de las
luces}
Por
último para acentuar el hecho le la importancia de lo político en nuestra
práctica digo: hay una política del síntoma sí, pero el síntoma también tiene
una dimensión política. Por ejemplo en cómo se habla, que formas toma el decir
y en lo que se calla en cada época. El orden simbólico es inevitable aunque
tenga su especificidad en cada cual. El
inconsciente como discurso del Otro. En
época de dictadura no había tanto ataque de pánico desparramado, quizás porque
el miedo asechaba realmente...
Caso
Yeimy llega a
mi consulta.
Es una mujer
joven y me aclara al inicio que es no binarie. Con esa “e” al final propia del
lenguaje inclusivo. Se denomina a sí misma en masculino A partir de ese momento lo nombro en masculino.
Motivo de
consulta: esta súper angustiado por los incendios en Córdoba de ese momento.
Eso lo remite a la destrucción paulatina del planeta que el percibe que
muchísima gente no registra y que él no sabe cómo ayudar ni qué hacer con eso.
A su vez refiere estar muy inhibido para hacer cosas concretas al respecto.
Tiene un amigo que le cuenta datos que lo angustian muchísimo pero lo deja
inmóvil. Quisiera encontrar un lugar de militancia o poder hacer un compost por
ej. Yeimi esta angustiado. Llora mucho. A su vez su posición extrema contra el
consumo y la destrucción de los recursos del mundo lo llevan a situaciones
complejas como por ej. no saber cómo calzarse ya que no quiere usar zapatos ni
de plástico ni de cuero. Ni usar la internet paga y así varias cosas.
A la segunda
o 3 entrevista cuenta que ya vio varios analistas que parecían estar muy
molestos con su binarismo. Cuestionándole el porqué y el cómo. Aclaro que Yeimi
tiene un aspecto completamente femenino, con Aritos pelo largo, hebillas etc.
Que contrasta cuando por ej se refiere a sí mismo como “soy un boludo”, cuando
se critica. Cosa que hace a menudo
Rápidamente
pasa al diván impulsado por el mismo. Ante sus accesos de llanto creo que era
más soportable evitar mi mirada directa. Tiene una relación con un muchacho a
quien dice querer mucho. Juegan al futbol en el mismo equipo.
Yo me refiero
a él en masculino en Gral., aunque a veces me confundo y a el no parece ofenderlo ni preocuparlo.
Una vez a pesar de sus advertencias, no puedo con mi moral binaria y le
pregunto “vos porque te nombras en masculino” Y él me dice uy ¿vos también? Si
yo no vengo por esto… ¿No leíste a Preciado? Si lo leí “Bueno eso que dice”.
Pero quiero saber cómo lo decís vos,
contesto. Pero ya dándome cuenta que era mi curiosidad si se quiere
marcando eso como raro o no normal cuando para elle no era un tema. “Como tengo
cuerpo de mujer, pero no me siento una, lo equilibro, lo compenso llamándome en
masculino. Me gustan los hombres y las mujeres además de ser no binarie, soy
bisexual”
A lo largo
del análisis Yeimi se va calmando. Su angustia continua disminuye.
Yeimi sufre
la ruptura con su novio. Al volver de un viaje se aviva que él había estado con
una chica por fotos que ve en Instagram pero él no lo acepta y eso le provoca
una angustia tremenda, como no puede ser de otra manera dado el acuerdo de
relación abierta que tenían. Esa relación termina allí. Muy a su pesar con
llantos y tristeza.
Otro tramo
que muestra la incidencia de lo epocal. Yeimi trabaja en un canal de tv. Una
noche conversando con un custodio él dice que linda noche, y el sr responde
“vos sos linda” La crítica absoluta que tuvo frente a eso a lo malo de los
piropos. Lo detengo y le digo algo en relación a que tampoco fue un comentario
desagradable. Se enoja conmigo porque “como vos que sabes lo que pensamos de
los piropos vas a decir algo así” Logro introducir algo acerca de si a él le
molestaba gustar y su enojo se diluye. Qué siente cuando lo miran, si siente
que atrae o no, y seguimos por ese sesgo.
El análisis
se interrumpe a partir de una situación concreta. Su vinculo,F una mujer en esa
época, es criticada por sus intimas amigas. Se trata de alguien con una
densidad subjetiva tremenda. Llora en muchas salidas grupales. Se angustia e
interrumpe los planes y así reiteradamente. Yeimi lo sabe pero aun así sostiene
esa relación. La compañera de vivienda, que a su vez es intima amiga de Yeimi,
no quiere compartir mas la casa con esa persona. Sus amigas le hacen un planteo
a Yeimi que no quieren salir más con ellas mientras Yeimi este con F porque
creen que F está muy mal y que no le hacen ningún favor así. Yeimi, que sabe
que todo eso es cierto decide minimizar las cosas. Mudarse de casa con su
vínculo y perder la relación con su grupo de amigas intimas. Yo no apoyo esa
decisión en el punto donde Yeimi decía que “no importaba, que no era para
tanto, que se conseguía otra casa y listo”. Ante mi insistencia de que si se
perdían cosas valiosas, que ella estaba eligiendo perder, y mi insistencia en preguntar porque ella sostenía a esa persona tan
problemática a costa de sus amistades, ella deja el análisis. Cosa que me veía
venir ante la posición que tome.
Por último
Neutralidad analítica y analista con
perspectiva de género
sabemos que un analista no es con
nada ni sin nada. Es una función que ocupamos. Pero ya se transformo en un sintagma, me
refiero a combinación de palabras que generan un sentido. ¿Y cuál sería ese?
Veámoslo al revés: un analista no es sin alguna perspectiva de género. La
cuestión es cual. Creo que alude a estar al tanto de un cambio de paradigma, de
legitimidad que implica también haber aceptado revisar algunos conceptos dentro
de nuestro corpus teórico. Personalmente creo que eso se dificulta sin haber
hecho algunas lecturas ni compartidas algunas preguntas que son las que estoy
proponiendo con este trabajo.
PATRICIA FACTOROVICH
Marzo 2022.
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