martes, 21 de octubre de 2025

Las obras. Las sobras. Por Martín Vicondoa

 

Tal vez por esas cosas de lo inconsciente la propuesta de Patricia y Gerardo tiene conexión con el título de mi tesis doctoral de 1985. Ecos de hace 40 años que resuenan, la titulé : “La cuestión del lenguaje, sus límites, alcances e implicancias en la práctica psicoanalítica”. Compartí con Marcelo los cursos de doctorado en aquella ocasión y hoy tengo el gusto de compartir esta mesa con él y ofrecer, ante ustedes, estas breves reflexiones.

Para comenzar me serviré de un verso,  es que la poesía tiene la virtud de decir con énfasis en pocas palabras, cosas que en largas obras pueden pasar desapercibidas. Hoy apelo a Holderlin, un poeta alemán que vivió entre los siglos XVIII y XIX. Holderlin fue amigo es interlocutor de Hegel, entre los temas de la conversaciones que mantuvieron estaban los sucesos de la Revolución Francesa que transcurría es esos días. Las 5 palabras que conforman ese verso fueron retomadas por Heidegger en su ensayo “Holderlin y la esencia de la poesía”. Recordemos que fué un poeta romántico que pasó la segunda mitad de su vida encerrado en una buhardilla a raíz de un desencuentro amoroso. No salió de allí por 35 años. Dice la estrofa que hoy comparto: “Desde que somos un diálogo”, frase que conecta con lo que Marisa y Virginia trajeron en la última reunión.

Raúl Sciarreta  al que, seguramente muchos de los presentes han conocido, fue un maestro al que hoy quiero recordar y evocar. Él, en su manera de articular la filosofía al psicoanálisis, aplicó entre otros recursos, la lógica modal. Propongo modalizar esa estrofa: Desde que somos un diálogo. El desde sitúa un originario no precisado. ¿Desde cuándo somos un diálogo? Sabemos de la importancia de las 3 generaciones en la gestación de una psicosis, 3 generaciones que participan en ese diálogo. Sabemos también de la importancia de los pactos que preceden a la gestación y advenimiento del sujeto y que, configuran una larguísima novela familiar a la que cada sujeto adviene. Muchas veces se pueden rastrear 5 generaciones precedentes  y a partir de esos rastros vemos como se teje la trama, como se gesta la estofa que nos rellena y nos conforma. Si la cosa ha avanzado sin demasiados tropiezos, podemos en el trabajo del análisis, tener una idea acerca del diálogo que nos habita y habitamos al mismo tiempo que nos constituye. En el psicoanálisis cada sujeto es singular, las posibilidades de los diálogos precedentes y las historias a las que refieren suponen infinitas variantes y posibilidades. Conocer esas configuraciones abre a la posibilidad de enunciarlas de otro modo. En esos diálogos está lo semidicho, lo bien dicho, lo mal dicho (maldito), lo oculto, la traición, el embuste, el engaño, lo no dicho anudados (RSI). Algún abuso, alguna guerra, migraciones, algún integrante de la cadena generacional omitido por errancia u otras cuestiones conformando una especie de Aleph. Que seamos un diálogo implica que somos hablados y hablantes, habitados y habitantes del lenguaje. Suma de malentendidos, restos de eso que Freud llamó “allí donde eso era”. Futuro anterior presente en el decir de los síntomas, las inhibiciones y las angustias.

El psicoanálisis es una disciplina, un artificio, un artilugio. En “Pueden los legos” Freud dice que el psicoanálisis consiste en 2 personas que se hablan. ¿De qué modo hablan esos interlocutores? Haciendo de esa práctica una plática. Recordemos que se trata de una teoría del psiquismo, un método de investigación y, finalmente cuando está bien conducido, de una cura. “Lo menos malo que tenemos” señaló Lacan.

Llegué a Lacan a partir de los Escritos, recordemos que hace 50 años teníamos esos textos, el Seminario 11 y algunos otros, muchos de los cuales no eran fidedignos. Es curioso que desde hace muchos años los Escritos sean poco citados, tal vez como anunció su autor se hayan convertido en libros escritos para no ser leídos. Son parte no menor de la enseñanza de Lacan, donde se condensan 30 años de trabajo, tienen poca vida discursiva entre nosotros a mi entender. Con el tiempo fueron opacados, para decirlo de un modo suave, por los Seminarios establecidos por su célebre hijo político.

Retomo hoy “Posición del inconsciente” a través de algunos párrafos relacionados con lo que quiero decir. Recordemos que este texto incluido en los Escritos fue reformulado por Lacan en 1964 para ser incluido en el testimonio escrito del Coloquio de Bonneval convocado por Henry Ey en 1960.  Acá van las citas que intentan no abrumar sino refrescar algo conocido y, algunas veces olvidado.

“El inconsciente ES (subrayado en el original) un concepto forjado sobre el rastro de lo que opera para constituir a un sujeto”. Concepto forjado sobre un rastro que opera, con pocas palabras dice mucho. No todo claro. Otra cita: “Los psicoanalistas forman parte del concepto de inconsciente, puesto que constituyen aquello a lo que este se dirige”. Reformulo y sitúo: los psicoanalistas formamos parte del concepto de inconsciente, puesto que constituimos aquello a lo que este se dirige. Nombré dos fenómenos donde esto se verifica: las formaciones del inconsciente con su característica fugacidad de apertura y cierre y la transferencia como puesta en acto de la realidad de lo inconsciente. Ahí nomas prosigue Lacan: “El efecto del lenguaje es la causa introducida en el sujeto. Gracias a ese efecto no es causa de sí mismo”.  Empecé retomando “desde que somos un diálogo” modo de decir que no hay sujeto sin relación al Otro. Las operaciones fundantes del sujeto en relación al Otro son alienación y separación donde se juegan la castración y la emergencia-parto-nacimiento.”Nada en la vida de ninguno desencadena más encarnizamiento para lograrlo” se espera que, como consecuencia del derrotero analítico algo de esto se produzca. Recordemos que en la táctica y estrategia, términos de uso militar, nuestras posibilidades son más amplias hay campo de acción y modos de abordar. En cambio en la política del psicoanálisis los márgenes son estrechísimos por eso los traigo y subrayo en los límites y alcances.

Decíamos alienación y separación, operaciones conjuntas, sus efecto es que algo cae. Algo se pierde y ese resto caído y perdido es el objeto a, objeto causa. Hace unos días recibí en consulta a un hombre de 76 años, luego de presentarse en la primera entrevista dice: “Hace 11 días que enterré a mi mujer”. No era que se había desecho de ella sino que luego de 46 años de matrimonio, haber fundado una familia, haber compartido una vida en común y estar pasando uno de los mejores momentos de la pareja ella enferma. Al principio parecía una gripe común, estaban de vacaciones en la costa bonaerense, el estado de salud de la mujer se agrava, retornan a Buenos Aires. La internan y el diagnóstico es gripe A, pasa unos días en terapia intensiva y fallece. El marido llega muy angustiado a la consulta a preguntar si lo que le sucede, un duelo en carne viva, es normal. Le pregunté si alguna vez había sufrido una fractura ósea, me responde afirmativamente señalando el brazo derecho. Usando ese símil le señalé que el duelo es como una fractura y, por lo tanto, necesita tiempo para sanar y  dejando huellas al modo de los callos óseos. El sujeto sigue relatando, de modo conmovedor, su cotidianidad y dice “daría todo lo que tengo para volver a escuchar su voz”. Es la primera vez en mi práctica, que en la primera entrevista, se presenta el objeto “a”. El resto de los mecanismos de causación del sujeto, lo que cae, lo que separado del objeto de amor constituye la causa del deseo. Allí concluyó esa, hasta ahora, la única entrevista. Quedé a disposición por si quería conversar nuevamente conmigo y apliqué la prudente contra-indicación freudiana referida a la cura y los duelos recientes. Intenté recorrer brevemente en esta presentación algunos de los fundamentos del psicoanálisis freudolacaniano. Ahora quiero cerrar este comentario con una reflexión sobre el fenómeno de la caída de los índices de natalidad, al menos, en los grandes centros urbanos. Propongo entenderlo como un nuevo capítulo de la “moral sexual cultural” que Freud planteó. Las obras de ayer tienen vigencia, si sabemos releerlas. En “Algunas razones para no tener hijos”, artículo aparecido en el diario La Nación el 6 de septiembre pasado, nos trae lo resultados de encuestas. El 35% de los encuestados dice que “cuesta mucho dinero criar”, agregamos que eso es cierto pero agregamos que criar cuesta mucho más que dinero. El 17% aduce “priorizo el trabajo o la carrera”, el mismo porcentaje, no sabemos si los mismos sujetos, dice que “valoro mi libertad o autonomía” y el 47% expresa que ve tener hijos “como importante pero no esencial”.

¿Será que la ecuación freudiana niño-falo perdió parte de su “eficacia”? Entiendo que no se trata de eso, creo que estamos en un paso previo a la instauración de esa ecuación. Creo que la civilización, o gran parte de los sujetos que la conforman, enfrentan de otro modo los misterios de la procreación y de la muerte. Que la natalidad haya caído un 40% en 10 años entre 2014 y 2023 tiene múltiples causas y numerosos efectos. Desde nuestra perspectiva está interviniendo de modo decisivo el narcisismo en las nuevas generaciones. No es algo nuevo pero si se manifiesta de modo diferente, decíamos que no hay Sujeto sin relación al Otro, ningún sujeto es autocausado. Ahora bien, ¿qué sucede cuando disfrazado en diversas mascaradas narcisistas se rompe la cadena generacional? Recordemos que Freud sostenía que cada individuo es un eslabón más en la cadena del plasma germinal, desde el punto de vista de la especie una vez que el individuo procreó carece de interés para la especie. Creo que por ahí anda la cuestión, pocas cosas enfrentan al sujeto a su propia finitud, su mortalidad, como la procreación. Esto es lo que se evita de diversos modos. Por eso actualmente en CABA es mayor el número de mascotas que de niños hasta 14 años. Para el 25% de los encuestados su animal de compañía es, literalmente, “como un hijo”. Hay sensibles diferencias entre ser amo de  mascotas y la paternidad.

jueves, 4 de septiembre de 2025

DIVERGENCIAS Y NEURODIVERGENCIAS. Por Marisa Factorovich


Seminario del acto clase 6 de marzo 1968:.. “en cuanto a mí por supuesto lo que me preocupa no es usurpar territorios, sino encontrar a nivel de la lógica algo que sea para ustedes un ejemplo, un hilo una guía ejemplificadora de las dificultades con que tenemos que vérnosla, nosotros, aquellos en cuyo nombre hablo, a los que les hablo, y esta ambigüedad es esencial, a saber ,los psicoanalistas respecto a una acción que concierne nada menos que al que trate de definirles como el sujeto. El sujeto no es el hombre. Si hay alguien que no sabe lo que es el hombre, son precisamente los psicoanalistas. Es incluso todo su mérito en ponerlo radicalmente en cuestión, digo en tanto que hombre, en tanto que esa palabra tenga una apariencia de sentido para alguno.”

“Con respecto al lenguaje, precisamente lo que digo, que lo habita quien habla.”

Estas reflexiones surgen desde mi clínica. Preguntas decisiones encrucijadas intervenciones que una y otra vez retornan en mi praxis. El tema de los autismos, que claramente convive entre nosotros todos ,analistas, familias ,educadores, médicos etc. nos trajo muchas cuestiones a pensar e ir resolviendo, y creo que se erigió en un comienzo como límite  para la clínica psicoanalítica y en un segundo tiempo como una oportunidad.

La primer necesidad que tuve fue la de separar el Psicoanálisis de los psicoanalistas. Esto que parece una obviedad, no lo es, ya que me fue necesaria para ubicar algunas críticas que en en el campo de los autismos ¿el psicoanálisis o los psicoanalistas? hemos recibido.

El termino Neurodivergencia, surge del movimiento de autodefensa y activismo de personas con condiciones neurodesarrolladas dentro de la comunidad autista. Lo acuño la socióloga Australiana Judy Singer en 1990. Se refiere a las variaciones en el funcionamiento neurológico,( tdh dislexias autismo) y hace referencia al cerebro.

Autismo es un significante clave de la época.

En Francia en el 2012 se nombró el autismo como gran causa nacional.

En 2016 en Francia el diputado Daniel Fasquelle presento un proyecto resolución instando al gobierno a ¨condenar firmemente y prohibir las practicas psicoanalíticas en todas sus formas”. Esta resolución luego de extensos debates fue rechazada.  El psicoanálisis como cura no es recomendado para los autismos.  Se ha escuchado decir el psicoan perdió la batalla. Si dejamos de lado varias cuestiones (muy importantes que no se podrían dejar de lado, la política los mercados la jerarquía de los saberes medicina versus… lo que al estado o los estados les sale más barato), mi pregunta fue en que se pueden implicar a los analistas que ejercen el psicoanálisis, para que sus prácticas o sus teorías hayan no sido favorecidas en el campo de los autismos. 

Teorías como la fortaleza vacía, teorías o lecturas que culpan a la madre o los padres, reduciendo todo a una única causa, al deseo o no deseo por ese niño, la sospecha de que no puede ser que no tenga que ver con eso, aplastando cierta dimensión de enigma que todo sufrimiento comporta.

La mala reputación del psicoanálisis también corresponde a que los resultados obtenidos no son evaluables de acuerdo a criterios cuantitativos y estadísticos como los del dsm. 

La resistencia a trabajar en trans disciplina o sea la necesidad de abrir las fronteras, compartir y respetar saberes y trabajar, articular con otros con otras disciplinas. El no todo psicoanálisis o solo psicoanálisis. Otra crítica al psicoanálisis tuvo que ver con el tiempo. Que es largo el proceso. Sabemos que cuanto antes trabajemos con un bebe que tiene signos que presagian de una evolución al espectro, muchos y buenos resultados vamos a obtener y más rápido. Pero los mismos analistas decían “Trabajar con bebes? no se puede.” Perdiendo la oportunidad de anticiparse antes de perder la ocasión.

A partir de las neurociencias, en la década de 1980 la neurobiología  emerge como una ciencia muy prometedora e innovadora que trae la cuestión de la plasticidad neuronal. Se propone una relación diferente entre cerebro y pensamiento, y cerebro y cuerpo, y una idea de un cerebro que ya no es un cerebro maquina tipo una computadora. También que el cerebro se construye. Y que no hay dos cerebros iguales. Y que el cerebro de un pianista es distinto al de un alpinista. Que se construye quiere decir que el entorno lo moldea, “educamos a nuestras neuronas”. La actividad neuronal “enciende conexiones” se comunican entre ellas no son fijas cambian se mueven. Redes de conexiones blandas y mutables únicas para cada individuo. Esto fue una revolución teórica y epistemológica. En el centro de las neurociencias entonces, está el concepto de plasticidad. Que las neuronas hacen lazos entre si y que esos lazos también se encienden. Y que hay una eficacia que tiene que ver con lo que se usa, y un deterioro en lo que no. La epigenetica estudia como el medio ambiente incide sobre la expresión genética, las condiciones de crianza pueden favorecer o inhibir que un gen se exprese en el fenotipo, es decir en sus manifestaciones biológicas y/o subjetivas. Ya Freud lo pensó con las series complementarias, diciendo que la subjetividad no se explica por una única causa sino que se configura a partir de la articulación siempre singular en cada historia, de tres factores diversos y fundamentales: Constitución genética y congénita, Experiencias infantiles y Factores desencadenantes.

Biólogo y filósofo alemán, von Uexküll, desarrollo el concepto de umwelt mundo perceptual único de cada organismo. Se especializo en Biosemiotica. Cambio la forma en que entendemos la relación entre los organismos y su entorno. Umwelt, que hace reflejo del Innenwelt”. El mundo interno de un organismo es el reflejo de su interior, que tiene los aparatos perceptivos apropiados para apoderarse de ese mundo; que todo organismo viviente se hace su mundo y está organizado para percibir lo que construye como su mundo. Mientras que el ser hablante tiene que vérselas no con un fenómeno de frontera sino un fenómeno de litoral. Siendo el litoral la zona de contacto entre la tierra y el mar que incluye playas acantilados  sujetos a cambios constantes por las olas mareas vientos. 

Lacan resalta el entre centro y ausencia, entre saber y goce, hay litoral.

Sigo con el cerebro. En una entrevista a Miller y Echegoyen el dice que “el cerebro no es recepción y respuesta sino el lugar de una elaboración y que lo que llamamos sujeto del inconc resulta correspondiente a cómo funciona el cerebro. Esa libertad interior que le da al ser humano el psicoanálisis se registra en un cambio molecular en el cerebro.” En última instancia todo es molecular. Raro que esto lo diga un psicoanalista.

Cuando trabajamos en esta clínica y con niños muy pequeños es buenísimo saber, cómo dice una psicoanalista brasilera que atiende bebes en parís, que ella hace epigenetica finalmente ya que al trabajar con bebes modifica sus genes. Visto así el psicoanálisis  tendría una frontera o un litoral con la neurología y no enemigos.

La frontera que el psicoanálisis es para las ciencias, me pregunto, la existencia del inconsciente ¿puede ser un obstáculo para las ciencias?  Excluir el inconsciente, debe tener sus consecuencias. Nosotros sabemos que un cuerpo biológico, sus ciclos supuestamente naturales o mecánicos esperables, están determinados e intervenidos por el lenguaje. Palabras que hacen cosas en el cuerpo.

Dejar fuera los efectos del lenguaje, arma otra cosa ya no un sujeto tal vez  una persona o un organismo. Borges decía que hacemos ciencia ficción. Freud hubiera querido que el psicoanálisis sea una ciencia. Por eso dice Lacan tenemos que tener un psicoanálisis en serio.

En el texto acerca de la causalidad psíquica lacan se planteaba el problema de los límites entre psiquiatría y neurología criticando la teoría organicista de Henry Ey que a su vez se apoyaba en Jakson, neurólogo. La teoría del órgano dinamismo ponía en la causa el órgano que es el que produce la alteración intentaba integrar la psiquiatría y la neurología para comprender la enfermedad mental. Y en el caso de la locura una posición respecto de la libertad. Reconoce el lenguaje y la metáfora pero como súper estructura .El lenguaje esta aparte. En el dinamismo hay una génesis y una  función superior que va integrando las demás.

Freud arma el aparato psíquico. Todo lo que en Freud es primario refiere a la estructura. Lacan luego sustituye o arma su versión  del aparato freudiano por los nudos y pone en valor al sujeto tachado y su relación con el goce. Freud no se asentó en el déficit al armar el aparato sino en la defensa, el yo con sus mecanismos de defensa intentando huir de los peligros o impulsos internos, el deseo como defensa frente al goce en lacan etc. ( el texto de la causalidad va desde esa discusión y desde la causalidad ,al lenguaje.. quiero un discurso sin palabras cierra diciendo) y nuestras intervenciones tampoco apuntan al déficit. No es un listado de signos como cuando alguien va al médico o al psiquiatra. Sino la escucha significante.  

Para Ey, como para toda la psiquiatría (aunque en cada caso planteado de un modo diferente) la subjetividad es exterior al orden de la causalidad. La subjetividad, en cambio, corresponde al orden del sentido, de la semántica. Ahora bien, y como veremos, lo que Lacan intentará hacer, es introducir la noción de causalidad en el campo mismo de la subjetividad, encontrar una causalidad propia e intrínsecamente psíquica, no reducible a lo orgánico. Discute en este texto sobre la "causalidad psíquica" es que hay algo que escapa al determinismo, y que consiste en la donación o atribución de sentido, cuestión que implica una subjetividad que será una subjetividad ligada a la falta en ser. Subjetivo se piensa a veces como imaginario. Subjetivo y objetivo (objeto) Para la ciencia está el organismo y por fuera una subjetividad, una personalidad como integración del ser. La crítica que Lacan le hace a Henry Ey sobre todo, es que pretende explicar los fenómenos del sentido en función de hechos orgánicos. Confunde organismo y sujeto al igual que  las neurociencias.

La pregunta por la causa.

Causa como lo que queda por producirse:

Otra preocupación es la búsqueda incesante por la causa. Hablar acerca de la etiología del autismo es el boom contemporáneo. Miriam Perrin en un artículo de la revista  la Cause Freudianne dedicado al tema del autismo, se pregunta: "El autista, ¿no se ha vuelto el fetiche de la causa etiológica?''

En el campo de las relaciones "previsibles" entre la causa y el efecto, el sentido introduce una ruptura, una discontinuidad. El sentido "enturbia" las relaciones entre la causa y el efecto. (Sabemos que Lacan cambiará de posición más adelante, o mejor dicho, reformulará todo esto, a partir de "Instancia de la letra...", cuando ubicará al sentido en el campo de los efectos del significante)

¿La pregunta por la causa del autismo es psicoanalítica?  Pienso que no lo es. La causa para el psicoanálisis es lo que está por producirse y en ese lugar ubicamos el objeto a. En el autismo lo que lo causa esta antes, un bebe nace con esa condición.

Hoy sabemos que si una familia tiene un hijo autista las posibilidades que un hermano que va a nacer. También lo tenga son del 25/. Si son mellizos del 60/ y si son gemelos casi 80/. ¿Tiene algo que ver eso con el fantasma materno? ¿O la fortaleza vacía en la que un niño se encontraría si su madre… o padre…?  Desde una disciplina que se llama movimientos generales, hoy se puede intrauterinamente observar si un feto tiene los movimientos que debe tener y durante los primeros 3 días de nacidos también. Desde lo motor, se miran estos indicadores que parecieran ser irrefutables.

ACTUALIDAD DEL AUTISMO

Hoy los autistas hablan en nombre propio comunidades que ejercen activismo decididos. Redes sociales. Aumentan las mujeres autistas.

Ellos dicen Autismo como identidad, no patología ni clínica. Diagnósticos tardíos de autismos. Luchan contra el capacitismo y el prejuicio contra personas con discapacidad.

Neurotipicos y neuroatipicos. Surgen nuevas narrativas, lo que se llama el autismo invisible rompe el empirismo lógico del dsm que se basa en un empirismo lógico y que necesita la evidencia perceptible de criterio clínicos irrefutables.  Se habla de autismo de funcionamiento medio bajo, medio y alto .Autismo de alto nivel como el trabajador ideal. Critican el capacitismo. Atipicidad neuronal.

HISTORIA DEL AUTISMO: Kanner y Asperger se borra el contexto de descubrimiento de los polos entre kanner y asperger en favor del espectro como tal. La clínica deja paso a la política de  los sujetos que quieren reconocerse como tales.

Contexto del descubrimiento. Kanner 1943 de Galicia prov de del imperio austro húngaro estudio psiquiatría en Berlin antes de emigrar a usa pcipios década de los 30 se fue antes del nazismo. En el hosp univ John Hopskin fundo una unidad de psiq infantil. La primera de este tipo en el país.  Aisló a los niños que presentaban un cuadro distinto de la esquizofrenia y la debilidad infantil, niños solitarios y monótonos.

Asperger psiq católico ultra católico de derecha rígido y frio, que acepto dirigir un plan para seleccionar  los que pudieran ser útiles al estado, en el 38 identifico las psicopatías autistas. Fue el primero en identificar a los niños autistas de alto rendimiento. Merecían ser atendidos y protegidos y publico su artic prínceps 1 año desp que kanner del 44 fue traducido al ingles 1981  Colaborador del proyecto eugenésico nazi.

La asociación entre ambos autismos se lograron gracias a Norma wing psiq inglesa En los años 70 fue la primera en proponer la idea del espectro utilizando el caso de su hijo idea que no se generalizo hasta los 90, luego vino la nominación trastorno generalizado del desarrollo. EN EL 83 presento 3 características en los trastornos autistas. Triada autista que luego fue ampliamente reconocida y utilizada. TRIADA DE WING 1 Trastorno de reciprocidad social, 2 trastornos de comunicación verbal y no verbal y 3 ausencias de capacidad simbólica y conducta imaginativa.

Lacan resalta el entre centro y ausencia, entre saber y goce, hay litoral.
Sameness distinto a repetición
Encapsulamiento loneliness

COMO PENSAMOS DESDE EL PSICOANALISIS EL AUTISMO

En la conferencia en Ginebra 1975  Lacan dice Hay algo que se congela en el autismo

El dr Cramer pregunta de cuándo el escuchar no puede producirse.  “Como el nombre lo indica, los autistas se escuchan a sí mismos. Escuchan muchas cosas. Eso desemboca incluso normalmente en la alucinación, y la alucinación tiene siempre un carácter más o menos vocal. Todos los autistas no escuchan voces, pero articulan muchas cosas, y lo que articulan, se trata justamente de ver de dónde lo han escuchado. ¿Usted ve autistas? no llegan a escucharnos, que quedan atrancados. Pero es completamente otra cosa. Ellos no llegan a escuchar lo que usted tiene para decirles en tanto que usted se ocupa de ellos. Pero también que nos cuesta escucharlos. Su lenguaje queda como algo cerrado. Todo lo que he dicho lo implicaba. Se trata de saber por qué hay algo en el autista, o en aquel que llamamos esquizofrénico, que se congela, si se puede decir así. Pero usted no puede decir que él no habla. Que a usted le cueste trabajo escucharlo, darle su alcance a lo que dicen, no impide que sean personajes finalmente más bien verbosos Yo creo que hay algo específico en la palabra. La estructura verbal es completamente específica, e hay una predisposición al lenguaje.

Con Maleval y con Eric Laurent pensamos que hay un congelamiento del S1 proyectado en el borde siendo que el s1,  es la simbolización anticipada del S2. S1 primera simbolización primera mortificación de goce. Retorno del goce sobre el borde donde se localiza el goce. La  perdida esta esbozada pero no lograda, eso ya marca una dirección para el tratamiento.

Eric Laurent habla para el autismo de  forclusion del agujero eso lo llevaría a una defensa masiva frente al Otro creando un caparazón o neo borde corporal por eso vive al Otro como una invasión.

Se protegen del Otro del significante, pero no por miedo a ese otro sino a las palabras a lo de que de el proviene. Es un Otro real no simbólico. Las palabras funcionan para ellos como imperativos y el carácter enigmático los perturba. Intentan armar una lengua que no tenga equívocos. El lenguaje no es metafórico, más bien la escucha es literal. 

Lacan en el caso Dick nos dice que la dimensión del llamado no se constituye. Si no hay llamado sería un lenguaje sin Otro o no hay Otro como el lenguaje de las computadoras robotizado desafectivizado sin equivoco. El trastorno simbólico genera una enunciación muerta, desfasada, borrada o técnica. No se trata de un déficit cognitivo sino de una relación particular con el significante.

Sin metáfora.

Algunas de sus defensas pueden ser aislamiento inmutabilidad su apego a una particularidad son algunas de las condiciones de la receptividad del sujeto autista. Y debemos ver los objetos los intereses y las afinidades como una particularidad de cada uno inscripta en la vertiente de la creatividad y no del déficit.  

Cuando no se instala lo erógeno, los tres tiempos del circuito pulsional, o sea el borde pulsional, el cuerpo erógeno los circuitos de la pulsión bordean ese borde y va a buscar un objeto y hace la vuelta alrededor de él y vuelve al borde. Cuando esas zonas no están delimitadas, todo el cuerpo esta como cortado, se vuelve un borde que no cierra. Sería un armado de un “cuerpo” con un objeto fuera del cuerpo. Laurent propone pensar una topología del litoral.

Preguntas que me formulo:

Puede el inconsciente no estructurarse como un lenguaje.

¿La instancia del lenguaje puede estar constituida y no ponerse en funcionamiento?

Intentamos en el uno por uno asistir a fundar o re fundar un simbólico que propicie una mayor libertad para el sujeto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


lunes, 9 de junio de 2025

“Treinta años de cualquier cosa es un montón” - Marta Lauría. Mayo, 2025

 



Esta frase coloquial que le escuché a un músico roquero, me hizo volver sobre la pregunta de Patricia Factorovich en nuestro encuentro de marzo, que inauguró el trabajo de este año, y que decía así:

¿Ustedes analizan hoy de la misma manera que hace 20,30,40 años?

Pensé que la respuesta podría ser simplemente No. Pero luego encontré que es más compleja, es No y Sí a la vez.

O como le gustaba decir a Freud, a veces sí y a veces no.

NO porque hay muchas novedades en nuestro quehacer profesional (pantallas y vínculos virtuales, frecuencias en las sesiones, el uso del diván, etc.) y porque hay cosas que son invariables y que hemos abrazado definitivamente en nuestra tarea (el inconsciente y sus manifestaciones, el lugar de fantasma en las distintas neurosis, el goce en el síntoma, etc.)

Esta misma pregunta que nos hizo Patricia, fue el disparador de nuestra charla casi íntima (éramos 6 o 7) en la reunión de abril que no contaba con un orador designado y que fue muy rica en comentarios y transmisión de experiencia.

Y fue cuando escuché al roquero que tomé dos decisiones: que hoy iba a empezar por ahí en mi presentación (“treinta años de cualquier cosa es un montón”) y que trataría de dar cuenta de una parte de mi trayectoria profesional.  Trayecto en una palabra que me gusta mucho, del latín: tractus “camino recorrido” pero también significa “arrastrar” y es esta última acepción la que me interesa hoy en particular.

También debo confesar que me quedé con una frase de Marcelo Peluffo que me llegó como “mucha verdad” para mí: “debemos agradecerles a los pacientes que nos pagan para que aprendamos”. ¡Es tan cierta!

Entonces:  el roquero, Patricia y Marcelo en orden regrediente, fueron causa en mi trabajo de hoy.

Dicho lo cual, me quiero referir a uno de los límites (¿o debiera llamarlo obstáculos?) en nuestra tarea.

Me refiero a la Reacción terapéutica negativa enunciada por Freud en distintos trabajos (El Yo y el ello, 1923. Análisis terminable e interminable, 1937)

Y me apuro a decir que no es sin el transcurrir del tiempo, (el tiempo de un análisis) que este fenómeno, así lo llama Freud, tiene lugar.

Consiste en un “retroceso” en el devenir del análisis. Partiendo de la idea que un análisis abre a la posibilidad de una nueva economía (de goce en el decir de Lacan) una nueva distribución libidinal (en la teoría freudiana) y con ello un deseable levantamiento sintomático, la Reacción Terapéutica Negativa produce un redoblar de lo adverso, una huida hacia el refugio conocido de los síntomas. Y es, a la vez, un desafío al análisis y (¿por qué no?) al trabajo realizado con y por las intervenciones del analista.

Quiero presentar un recorte clínico, advertida de mi fallida participación en un momento del análisis.

Creo firmemente en que las presentaciones de casos tienen sentido en tanto permitan reflexionar sobre los obstáculos que se nos presentan aun cuando esos obstáculos y sus consecuencias sean generados por el analista.

Juan tiene 44 años, es músico y hace más de 20 que se analiza, salvo un par de oportunidades en que suspendió por distintas causas.

Lo llamativo es que en esas oportunidades, en ausencia de su análisis, tuvo dos accidentes practicando deporte, que lo llevaron al quirófano para operaciones bastante serias (acá agrego que su padre es un deportista muy conocido en esa práctica en la que Juan se lesionó zonas óseas).

Transcurridos los años de análisis, en repetidas ocasiones se trabajó sobre esas circunstancias y la particularidad de que “hubieran sucedido” durante las suspensiones del mismo.

Hace unos meses atrás, ante algunas buenas noticias que estaba comentando, yo expresé mi contento sobre su nueva forma de estar en el mundo, que incluía buen humor y optimismo. Novedoso en él, que antes siempre encontraba el lado obscuro de lo que le pasa.

Con ese dato, más los cambios habidos en relación a los síntomas, hacía ya un tiempo que yo venía pensando en un final del análisis de Juan que ya se prolongaba tanto.

Le propongo, entonces, que espaciemos las sesiones.

El resultado de esa intervención y haber expresado mi contento por sus cambios, fue y es aún, lo que yo llamaría descriptivamente, una marcada hipocondría que no le deja hablar de nada más que de su cuerpo y las supuestas dolencias que lo aquejan.

Son todos síntomas ligados a la autopercepción corporal desprovistos de dolor y que yo calificaría de “síntomas menores” variopintos, como hormigueos, pérdida de sensibilidad en algunas partes del cuerpo, calor en otras y adormecimientos que él atribuye a esas dos intervenciones quirúrgicas. En particular, a la última, que fue hace 15 años.

Mucha preocupación de su parte, despliegue de consultas y gran cantidad de estudios a pedido de los distintos especialistas.  Me envía numerosos audios y mensajes con los detalles de cada consulta. Tuve que pedirle que acotara esos envíos, al mismo tiempo que lo cité de forma presencial en el consultorio.

Los médicos y kinesiólogos tratan de convencerlo de que no hay nada que justifique su extrema preocupación. Pero no lo logran.

Hasta que finalmente, encuentra un par de neurocirujanos que le ofrecen operar nuevamente, casi como para confirmar que no haya riesgo futuro.

En realidad, el riesgo es la operación misma.

Gran conmoción y vacilación sobre a quién elegir para ese gran paso. Ahora todo se encamina hacia el quirófano con gran alarma de mi parte.

Su mujer es uno de sus interlocutores preferidos y, por su puesto, sus padres (Juan es hijo único): a ellos les hace muchos reproches porque, coincidentemente, le negaron la ayuda económica que él exigía para mudarse, dado que ya le habían comprado su vivienda actual.

Esa negativa y mi intervención desataron hasta aquí el episodio de su hipersensibilidad en el cuerpo.

 

Quiero darle valor de tope a lo que podría haber sido un  final de análisis, rechazado inconscientemente, aferrándose de forma gozosa a los efectos sintomáticos ya conocidos.

En términos freudianos, victoria del severo Superyó frente al Yo con necesidad de castigo. Reacción a la cura misma y agravamiento frente al “progreso” del análisis.

En 1920 cuando Freud escribe Más allá del Principio del Placer, se refiere a la compulsión a la repetición como subordinada a una pulsión tan poderosa como para hacer caso omiso del Principio del Placer.

Sin nombrarla todavía, sabemos que está introduciendo la Pulsión de Muerte.

Podemos preguntarnos qué vinculación se puede encontrar entre la compulsión a la repetición, sentimiento inconsciente de culpa y la Reacción Terapéutica Negativa, (vía el pasaje por la Pulsión de muerte.)

¿Estarían Reacción Terapéutica Negativa, compulsión a la repetición, la culpa inconsciente y la Pulsión de Muerte, anudados en un momento que podría ser límite del análisis?

Cuando Freud aborda la 2ª tópica, le da un lugar al Yo que aparece en varios trabajos como “alterado” al final de un análisis.

Entonces, No sólo el levantamiento sintomático sino también las alteraciones del Yo marcan un objetivo del análisis en distintos textos de Freud (por ej. Psicología de las masas y análisis del Yo, de 1921).

En El Yo y el ello (1923) el Yo mediador entre Ello y realidad (y a instancias del Superyó) demora y pospone la satisfacción pulsional.

Cito a Freud en uno de sus últimos textos editados en vida, Análisis terminable e interminable de 1937:

“Hay alteraciones pre-existentes por obra del proceso defensivo, que deben ser canceladas en el análisis. Ello produciría nuevas alteraciones yoicas, esta vez, ventajosas.”

Sabemos cuánto le molestaba a Lacan esta 2ª. Tópica freudiana.

En sus términos, Lacan entroniza al goce en el núcleo mismo del síntoma.

Así podemos mencionar en la rutina neurótica, la feroz defensa del goce y el aferrarse a él tratando de evitar el cambio en la posición subjetiva.

El goce como un exceso que no queremos reconocer como propio, presente desde el inicio en la relación del ser hablante con su cuerpo. El goce transgrede los límites del placer.

¿Qué relación tiene ese goce con el deseo del analista operando? Hay Intento de respuesta en la cita de Lacan:

“El deseo del analista no puede ser sino lo que sostiene el deseo del Sujeto, en tanto éste se enfrenta a su falta”

Para concluir:

Si, por el contrario, el deseo del analista entra en consonancia con un Ideal (ya sea moral o pedagógico) producirá efectos de rechazo en el analizante.

A eso podemos llamarlo RTN, en particular, en un supuesto, final de análisis.