lunes, 28 de marzo de 2016

Acerca del concepto de lo Real en la teoría Psicoanalítica.

Acerca del concepto de lo Real en la teoría Psicoanalítica.

Por Patricia Factorovich

Hoy nos reencontramos y el plan es comenzar con el tema del año que es “Lo real”, al que también nombramos  como “lo real orientado, o vinculado a la clínica psicoanalítica”.
 Cuando me estaba siendo  difícil decidir que hablar sobre lo real, encuentro que Safuoan dice en el libro  “El Acto Analítico”  que para hablar del acto tiene que empezar con lo real. Y  que lo real es algo que es imposible de definir en sí. En ese sentido  lo compara al  concepto de tiempo, espacio o ser.  Dice que todos estos formarían parte de los  Géneros Supremos. Géneros supremos es un nombre que  uso  Platón en el “Parménides” y “El Sofista” (sus diálogos).  Se  refiere a la predicación.  Nos dice que hay géneros que incluyen más predicados que otros. Por ej. el género animal incluye al hombre tanto como a la pulga, pero no a la piedra. En cambio el género “Ser” incluye a todos porque permite ser predicado de todo lo que es: el aire es, la piedra es, la pulga es, el hombre es.
 Entonces  real seria supremo  porque podría predicarse  de casi todas las cosas. Por eje. dentro de lo simbólico lo real seria la materialidad del significante, dentro de lo imaginario la imagen misma. Hasta de las fantasías  puede decirse que son reales. En ese mismo sentido Lacan afirma que en Bentham  las ficciones también lo son, ficciones reales, así las denomina.
 Dentro de la filosofía ha sido todo un capitulo extenso como definir lo real. Los medievalistas especialmente se han ocupado de ello. Pero es muy actual. Igual de i esmportante para la ciencia. Qué  es lo real, y que posibilidad de acceso y  de conocimiento tenemos de él  es una pregunta de los epistemólogos y de los científicos que se precien de tal.
 Que el término real sea difícil de acotar  posibilita, casi obliga a que este tenga concepciones diversas según la experiencia a la que nos estemos refiriendo, y que sea necesario situarlo en relación  al sistema de operaciones que estemos tomando en consideración. Por eso es legítimo preguntarse cuál es la concepción de lo real que el psicoanálisis ha sacado a luz, su especificidad. Y  también tendremos varias concepciones de acuerdo al contexto teórico  y la época en sea utilizado dentro del psicoanálisis mismo.
 A esto que Safuoan llama Genero Supremo, por ejemplo en  la E.O.l   lo denominan Anfibologías de lo Real. Anfibología es el empleo de frases con más de una interpretación y que necesita del contexto del discurso para su comprensión. Suele ser un recurso para sofisticar. Ejemplo es el adjetivo bárbaro que podría significar tanto algo peyorativo, como elevado.
 Estoy diciendo que real no tiene una definición univoca y lleva un pluralidad de sentidos de acuerdo a su contexto. Es lo que va a permitir una variedad de exposiciones a lo largo de este año.
 No está en mi intención hacer un recorrido universitario acerca de todas las definiciones de lo real en Lacan,  pero algo de eso va a ser necesario por, como decía, las variaciones contextuales que modifican el sentido y el alcance del concepto mismo.
 En nuestra última reunión del año que fue muy productiva discutimos un poco sobre clínica psicoanalítica. Así que decidí retomar desde allí y articular lo Real con lo clínico, como nos lo propusimos.
Sobre Clínica
 Lacan es muy concreto cuando habla en la apertura de la sección clínica en enero de 1977 o en Televisión,  o cuando comenta los carteles .
 Para sintetizar Lacan nos da  dos afirmaciones complementarias, a mi gusto, aunque parecen contradictorias “La base de la clínica es lo que se dice en un análisis”. Y” Es la elucubracion de saber que se hace acerca de lo que sucede en un análisis”. Pero además nos aclara,  que una práctica no tiene que ser  necesariamente esclarecida para que opere.
 Entonces por un lado sucede esta  operatoria concreta (eso que se dice en un análisis) a la que  no tenemos acceso.  Y el saber que se desprende de ella, que podemos elucubrar sobre ella, que es a lo único a lo que tenemos acceso, y a eso también lo llama clínica.
 Además, nos dice que clínica consiste, en interrogar el análisis del psicoanalista, y  también la necesidad de interrogar a los psicoanalistas y urgirlos a que den sus razones. ¿Porque? porque es muy fácil que cuando se dirige una cura se junten, para mal, el consenso y el prejuicio.
Consenso es  por ejemplo la generalización que puede producir la psicopatología,: “si diagnostico que se trata de una histeria entonces   intervendré, diré  esto que ya lo sé previamente por el diagnostico.”  Es exactamente lo contrario a disponerse a escuchar específicamente cada caso por caso.
 Y prejuicio ya sabemos a qué se refiere: incluye los ideales de los analistas, tanto como su moral, o el concepto de moda que se está estudiando etc.
 Ahora clínica y real, ¿Cómo se articulan? Clínica orientada a lo real, o de lo real… y es este el sesgo que elegí para  tomar el tema.
 Dice Lacan que la clínica es lo real imposible de soportar. Frase muy conocida. Es su respuesta a la pregunta de Marcel Czermak. Ahora fíjense que  que “lo real sea lo imposible” no es lo mismo que decir que lo real es “lo imposible de soportar”.
Lo real como imposible remite a un modo lógico y a  lo real ahí  definido desde lo simbólico, como un resto de lo que lo simbólico inscribe, es decir algo que no cesa de no inscribirse. En cambio imposible de soportar ya remite a otro contexto ¿verdad? Soportar ya remite a 1 peso a 1 soporte, a sufrimiento. Pareciera que remite a un cuerpo. En la clínica están en  juego los cuerpos.
  Definir lo real en relación a lo simbólico, supone que en un análisis hablamos hasta tropezar con la imposibilidad de decir. Eso pone en cuestión  la idealización del análisis textual. Real y sentido entonces serian disjuntos, opuestos.
Dice J. Jinkis en Conjetural  59 que” Real nombra lo que descompleta la lengua en la que hablamos. Agujero que arruina toda idea de adecuación e instala una falta en el corazón de la representación. Lo real no designa algún  inalcanzable que se ofrece a la participación  mística, sino la incompletud propia de una teoría materialista de coordenadas simbólicas e imaginarias que definen nuestra realidad”. El  cree que  esta fue la misma línea de la exploración freudiana del trauma: esa repetición que sucede por causa de lo traumático y que no se inscribe.
 Pero cabe la pregunta ¿Qué es  lo traumático para un sujeto? No se trata de haber vivido huracanes, o inundaciones, accidentes únicamente. Aunque eso puede ocurrir, y entonces nos estaríamos encontrando con  la versión de lo real como lo azaroso, como encuentro. Un poco la idea en el seminario 11 de la Tyche: la buena o mala fortuna, que a mi gusto  coincidirá con una versión posterior de lo real que da Lacan en El Sinthome, como lo sin ley.  Lo azaroso no está regulado por la ley.
Pero fuera del azar, lo traumático en cada novela individual  es ese punto de captura del goce del Otro, eso indecible, inexplicable para cada sujeto, en el Otro, esa risa, esas miradas, ese no querer saber… es ese rasgo, gozoso,( perverso decíamos antes) que deja ese punto de indecible, inexplicable para el sujeto y al que la angustia señala. Freud lo nombra como un excedente  de sexualidad que no puede ser procesado por las representaciones disponibles para ese sujeto. Se trata de eso que no se puede decir y en relación a lo que simplemente no hay palabras. , y   que                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                         se repite con el sentido de poder inscribirse de algún modo. Ejemplo. (Los ejemplos no los transcribo aquí, ya que son fragmentos de análisis y están sometidos al compromiso de confidencialidad)
 Trauma, es uno de los nombres que usa Freud a partir de la segunda tópica. Otros fueron la compulsión a la repetición, el masoquismo primordial,   la reacción terapéutica negativa  el ombligo del sueño o la roca viva de la castración. Todos sus más allá del principio del placer, lugares de captura de lo real en la práctica analíticapor lo tanto son los lugares de operación posible para un analista.
 Algunas puntuaciones  de lo real que podemos leer en Lacan (habrá otras versiones a lo largo de la obra.)Estas fueron inspiradas en  una charla de Graciela Brodsky sobre Clínica y Real. Aunque no son exactas.
En  el inicio de su obra, seminarios 1 y 2 y “Función y Campo”…, lo real seria lo que queda por fuera de la experiencia analítica: lo simbólico como el camino de la subjetividad y lo imaginario como su obstáculo. Cuenta la realidad psíquica y no lo real, que sería por ejemplo ir a la biblioteca a chequear que su paciente no es plagiario (Kris, los sesos frescos) Ese es el real  que no cuenta a diferencia de la realidad psíquica (wirklichkeit) que es la que importa, que en ese caso importaría haber podido escuchar  la metáfora de robarle el pensamiento al Otro, que Kris no escucho. Por eso el acting de comer sesos frescos. Hasta aquí Freud también.
 En el seminario 2 esta la idea de que lo real es lo que vuelve  siempre al mismo lugar. El apólogo de los planetas. No tiene significación, y se repite más allá de cualquier interpretación. Sería lo real muy cercano a la naturaleza. Pero, ya se perfila el matiz de que ese real  no tiene sentido, no significa  nada y está por fuera de toda interpretación.
En el seminario 7 cuando cuenta la cadena significante, como una recta de s1, s2, s3, s4 etc., y la nombra como una recta al infinito, dice que esa recta es en realidad una curva. Se refiere a que la asociación libre gira alrededor de un centro, un punto que resiste al significante.
En el seminario 20, lo imposible es la relación sexual. No hay relación sexual es lo imposible de lo simbólico. Desde lo simbólico. Se podrá hablar hasta el final de los tiempos pero nunca se va a poder escribir el lazo entre un hombre y una mujer.  Pero también es imposible la adecuación.
En La Tercera (1974) Lacan nos dice textual que “lo real es lo que no anda, lo que no cesa de repetirse para entorpecer esta marcha.” Agrega “llamo síntoma a lo que viene de lo real. El sentido del síntoma es lo real, no es aquel con que se lo nutre para su proliferación. Y” Hay que lograr que lo real del síntoma reviente
Si el síntoma es lo que no cesa de escribirse ¿es entonces  un sesgo de lo real? ¿Es lo real cómo necesario?  Sabemos que el síntoma  se diferencia del resto de las formaciones del inconsciente. Estas son fulgurantes, instantáneas, como el lapsus o el sueño, irrumpen y sorprenden. En cambio el síntoma  persiste, y más allá de las intervenciones simbólicas, interpretativas, conserva un lugar de enigma que excluye sentido alguno. A eso Lacan lo nombra como lo que no cesa de escribirse.  Porque allí toma forma la exigencia pulsional, por eso es la compulsión a la repetición, y por lo mismo Lacan se autoriza a hablar del goce en el síntoma. Por ello es que el síntoma, o un aspecto de él, participan de lo que llamamos real.
A diferencia de la idea de lo real como lo imposible, sería  un sesgo de lo real como lo necesario. Así lo piensan en a Eol, les recomiendo la  conferencia de Graciela Brodsky “La clínica y lo real” donde explica esto  y cita a Miller” La experiencia de lo real en la cura psicoanalítica”. Algo de esto ,además de la tercera, se lee en Los Nombres Del Padre.
¿Qué lugares son aquellos donde podemos operar sobre eso de real que se presenta en la experiencia analítica? Al menos estos son con los que efectivamente trabajo yo. Y los invito a  Uds. a ir diciendo los vuestros.
La angustia es una vía de acceso a las diferentes formas del objeto pequeño a. Me refiero a ese resto que no es significante. Objeto  reiterado por el empuje pulsional, en relación a un borde  el cuerpo y permite vehiculizar una demanda, objeto fijado en el fantasma y sus fantasías.
El objeto “a”, el falso objeto como lo llama Lacan  con sus cuatro caras o formatos y su consecuencia, eso que llamamos goce  es el lugar indicado por la angustia como señal de la presencia objetal, allí donde debería haber una falta. “El objeto a es lo que ha caído del sujeto en la angustia es lo que designaba como la causa del deseo”
 “La diversidad de formas que asume ese objeto de la caída esta en cierta relación con el modo en el que aprehende para el sujeto el deseo del Otro”. En la oralidad la angustia específica es que se acabe, que no haya y la modalidad del Mas. En el circuito pulsional la verdadera oralidad se juega en el “hacerse chupar” concretado en el exceso de oferta.
 Así como la angustia de ser transparente, o invisible remite indudablemente al objeto escopico, o la angustia de ser olvidado por el Otro, que supone la compulsión a los llamados, tanto a hacerlos o a contestarlos nos sitúa en lo invocante.
También es clarísimo sobre el objeto en su modalidad anal: la retención y la expulsión, la oblatividad y la avaricia anal así como el impulso al control.
Lacan nos da claras indicaciones referidas  a los objetos a y su operatoria. No son solo entelequias teóricas. Y nos advierte de cómo estos mismos se juegan  en la Transferencia.
 También están las indicaciones sobre la letra y su borde con el goce.
Del goce ¿podríamos decir que es lo real? ¿El modo  de experimentar algo de lo real en una cura? Creo que sí, es uno de sus nombres, en el punto donde lo que pide es repetirse. El goce es el nombre del lugar donde un sujeto se encuentra atrapado, en algo, opuesto al placer, que lo domina, pero del que, sin embargo, no puede decir mucho salvo describirlo. Y que es reacio a la interpretación, es decir a la entrada por la vía de lo inconsciente. El goce es la satisfacción de la pulsión, dice en el 11.
Y está además, otro de los destinos pulsionales, el carácter y sus rasgos, que parece tan difícil de mover.  Forma, coraza que tapa y denota el objeto en juego, y la consabida y posible moral derivada de él.
Y obviamente el síntoma, cuando queda vaciado de sus sentidos.
 Lacan nos pide atención sobre esos lugares de caída del sujeto al lugar de objeto. Y hace exhaustivas aclaraciones sobre el punto cuando trabaja por ejem. la joven Homosexual, o a lo largo de todo el seminario del acto, cuando trabaja el pasaje al acto, y el cuadrángulo.  O la cachetada de Dora.
 Sin ese trabajo en nuestra práctica, daremos incansables vueltas sobre los dimes y diretes.
Pero la especificación exhaustiva de cómo, cuándo, ya sería material para otro trabajo.  

Patricia Factorovich

Marzo 2016